Nuestros graduados: "Las leyes sobre cómo se disuelve el matrimonio afectan el proceso de formación del hogar" - Ana Reynoso en La Nación

Estudió Economía en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y realizó el máster en la Universidad de San Andrés; en 2011 viajó a Estados Unidos para cursar el doctorado en Yale University; desde 2018 es profesora en University of Michigan. Su área de investigación es la economía de la familia y el estudio de cuestiones de género y de niñez

  • El primer paper que escribió trata sobre la poligamia, ¿qué buscaba probar?

Desde un punto de vista económico estudiamos por qué dos personas se juntan en matrimonio. Por supuesto que hay motivos sentimentales, como el amor y la compañía, pero desde un punto de vista económico también existen motivos tales como aprovechar economías de escala. Uno se junta con una persona y comparte gastos. En el caso de las economías subdesarrolladas, en los países muy pobres de África, por ejemplo, el matrimonio es una institución súper importante, porque a la gente le conviene vivir en familia en vez de vivir sola. Así empecé a interesarme en estas economías, en las cuales se acepta o es legal la poligamia, que es la unión entre un hombre y varias mujeres. Esto tiene muchos beneficios, ya que el trabajo femenino e infantil es muy importante, porque son hogares que viven en una choza, con un campo donde la familia produce algo, por ejemplo, maíz. Los mercados de trabajo son inexistentes y las familias descansan mucho en el trabajo familiar. Entonces tener muchos integrantes trae aparejado un beneficio importante porque son fuerza de trabajo. Desde ese punto de vista es que otros economistas que han estudiado la poligamia racionalizan el hecho de que un hombre acumule esposas e hijos, más allá del costo de darle de comer a todos ellos. 

 

Como economistas no podemos explicar todo y nos enfocamos en las regularidades económicas que vemos. En este paper estudio el punto de vista de las mujeres. Sabemos mucho qué ganan los hombres por acumular esposas, pero poco sabemos qué ganan las mujeres. ¿Por qué aceptan vivir en una sociedad donde tienen que compartir su marido con otra esposa?

 

-¿Entonces si el divorcio es difícil de conseguir, las parejas son más diversas en términos de educación?

-En economías tradicionales, típicamente un hombre muy educado se casa con una mujer menos educada que no trabaja en el mercado laboral, si no en el hogar. La mujer se especializa en invertir tiempo en su hogar, criar a sus hijos y darle de comer al marido. ¿Por qué una mujer haría esto? Para que decida invertir en su hogar, el hombre no puede irse fácilmente, porque si no, la mujer le transfiere un montón de capital humano al hombre, a través de hacerse cargo de todo lo que requiere un esposo o un padre, y ella, a su vez, erosiona su propio capital humano, porque no desarrolla su carrera profesional. En el equilibrio social, este tipo de parejas es posible cuando el divorcio es difícil de conseguir. Si el hombre se quiere divorciar, la mujer puede reclamar parte del ingreso que el hombre tiene gracias a ella, como pago para aceptar el divorcio. En cambio, en sociedades donde el divorcio es fácil, nadie quiere invertir solamente en su hogar. Entonces vemos que tanto el hombre como la mujer son muy educados y trabajan desarrollando su carrera en el mercado laboral. Ninguno tiene el riesgo de que, si el otro se va, se queda en Pampa y la vía.

 

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Domingo, Diciembre 1, 2019