Valentina Kogan, graduada en Relaciones Internacionales, participará de los Juegos de Río 2016


Federico Rozenbaum

Valentina Kogan, licenciada en Relaciones Internacionales (2003), será la arquera del seleccionado nacional de handball que participará de los próximos Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016.

El diario deportivo "Olé" la entrevistó y aquí reproducimos la nota:

"Creo que es el cierre perfecto"

Valentina Kogan, la arquera de la Selección de handball, sueña con vivir los primeros Juegos Olímpicos con la Garra para ponerle el mejor broche a su carrera. "Lo que estamos por vivir es muy grosso", se emociona quien dejará los guantes de la Argentina tras 18 años.

Los ojos claros de Valentina Kogan lucen por estos días transparentes, brillantes, radiantemente felices. La arquera de la Selección de handball se prepara para el torneo de su vida: los Juegos Olímpicos. Ese será el fin de su carrera. Literalmente. Después de Río dejará para siempre el arco de la Argentina. Se termina una historia de 18 años. De la mejor manera, por cierto. "Creo que es el cierre perfecto. Es lo que estoy eligiendo. Muchas veces te retira una lesión o un entrenador. Yo puedo elegir", arranca, aunque de pronto pide una aclaración: "Obviamente acá hay una lista de buena fe que todavía no salió. Yo entreno, pero hay que esperar conocer el nombre de las 14 que irán a los Juegos".

La prudencia de Valentina es sólo una formalidad. Titular de la Garra, a sus 36 años es fundamental en el equipo de Eduardo Peruchena. "El 2016 se vino con todo, con proyectos, cosas muy importantes para mí y para el equipo. Un montón de cosas juntas, pero es mi forma de vivir la vida, al palo. ¡Que se venga todo lo que se tiene que venir!", avisa, sonrisa mediante, en la cuenta regresiva a Río 2016.

La arquera de Vilo llegó a la Selección en 1998. En su currícula resalta dos resultados: la medalla de plata en los Panamericanos de Santo Domingo y en los de Toronto. Y la histórica clasificación a los Juegos, algo inédito en el handball femenino. "Es algo que sueño desde chica. Un objetivo que logramos el año pasado. Lo voy a disfrutar a pleno", reconoce.

Valentina es licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad de San Andrés y directora del Club de Corredores. Es decir, ya tiene una vida profesional armada para después de su retiro. "No tengo miedo ni temor para lo que vendrá".

-¿Te costó tomar la decisión?

-No. Pensé que me iba a ir antes.

-¿Estuviste por dejar?

-Sí. Me pasó de todo. Crecí a la par del handball. Vi diferentes realidades . Perdí mucho y gané. Sufri técnicos nefastos. Pasé por querer dejar de jugar. Tuve lesiones duras. En el 2013 se me rompieron los ligamentos cruzados. Si bien en ese momento estábamos en la mitad del ciclo olímpico, me di cuenta que no quería dar un paso al costado. La adversidad se transformo en la posibilidad de dar más, de cargar pilas.

-¿Cómo pensás la última atajada?

-Me la imagino con timidez. Pero prefiero pensar en todo el equipo. Río para cualquier deportista de alto rendimiento es la consagración. En nuestro caso es la primera vez. Es muy grosso. Un objetivo final. Tal vez sea una piedra fundacional.

 

Jueves, Junio 30, 2016