Testeos agrupados en asintomáticos: ¿una herramienta poderosa para después de la cuarentena?

Grupos de microbiólogos, físicos, matemáticos y bioquímicos están investigando la posibilidad de testear varias muestras de hisopados de personas sin síntomas en la Argentina. La estrategia se ha usado en China, Alemania e Israel. Estados Unidos también la evalúa. Serviría para bajar costos y tiempos de los resultados y vigilancia estricta del virus.

Científicos del mundo están a la búsqueda de las estrategias más efectivas para el momento posterior a los aislamientos masivos o “cuarentenas”. Se sabe que el repunte de nuevos casos de COVID-19 puede ocurrir después del confinamiento. Con esa preocupación y por el interés de bajar los tiempos y los costos de mantener la vigilancia sobre el coronavirus, investigadores científicos de diferentes países, incluida la Argentina, ya están empleando los testeos agrupados en proyectos piloto. Serían una herramienta para detectar al coronavirus en personas que no tienen síntomas y están en más riesgo de contraer la infección.


Los testeos agrupados (también son llamados “testeo en pools”) consisten en realizar pruebas por el método PCR con varias muestras de personas asintomáticas de manera simultánea. Los están evaluando como una herramienta de vigilancia epidemiológica para el después de las cuarentenas en espacios de concentración de muchas personas como hospitales, geriátricos, escuelas y lugares de trabajo y mientras no se cuente con una vacuna ni un tratamiento específico que sean seguros y efectivos.
Otra experiencia interdisciplinaria de vigilancia con testeos agrupados la llevan adelante investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de La Plata. El Ministerio de Salud bonaerense les aporta kits para hacer esos testeos y ya llevan más de 830 muestras en personas que no tenían síntomas, en un área con circulación comunitaria del coronavirus como el Conurbano. Desde mayo hasta junio, en el Conurbano y con testeos agrupados se han detectado 26 personas con el coronavirus que no tenían síntomas.


Otra pregunta que generó el empleo de los testeos agrupados es cuál es el número ideal de muestras que debían incluirse en cada prueba. Para saberlo, un grupo de físicos y matemáticos se puso a responderla. El equipo está integrado por Silvina Ponce Dawson, Pablo Ferrari e Inés Armendáriz, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, y por Daniel Fraiman de la Universidad de San Andrés. “Analizamos el número ideal de muestras en función de la prevalencia de infectados sobre la población a testear. Y lo hicimos en el marco de un tipo de métodos de agrupamiento llamados adaptativos: los agrupamientos que armas en una etapa dependen de los resultados que obtuviste en la etapa anterior. Los testeos agrupados pueden servir solo si la prevalencia de personas infectadas sobre el universo de personas a testear no supera el 30%”, explicó. “Algo interesante que encontramos es que, en la mayoría de los casos, el número ideal de muestras en los grupos de la primera etapa es una potencia de 3. Por ejemplo, si la prevalencia de infectados es del 10% de la población, nuestro estudio señala que hay que empezar con agrupamientos de 9 muestras y si es del 2% con 27”.

Jueves, Julio 2, 2020
Testeos agrupados en asintomáticos: ¿una herramienta poderosa para después de la cuarentena?