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Del mundo corporativo al desafío de emprender

rodrigo-fernandez-llanos

Decidiste cofundar Sitecno, ¿qué viste en el mercado que te hizo decir “hay una oportunidad acá”?


Después de varios años trabajando en relación de dependencia, especialmente en Quilmes, sentía que había aprendido muchísimo, pero también que quería construir algo propio. Ahí empezó un proceso de juntarme con distintas personas, pensar ideas y entender qué oportunidades había en el mercado.
La oportunidad concreta apareció cuando surgió la posibilidad de desarrollar la venta corporativa de Motorola en Argentina. Vimos que había espacio para ofrecer un servicio mucho más cercano, ágil y personalizado para las empresas.

 

Hoy trabajan junto a Motorola desarrollando soluciones para empresas. ¿Cómo fueron construyendo esa alianza y qué oportunidades vieron en el mercado corporativo?


Empezamos enfocados en la venta corporativa de Motorola Mobility, pero rápidamente entendimos que la oportunidad no estaba solamente en vender teléfonos, sino en todo el ecosistema alrededor.
Ahí empezamos a desarrollar soluciones más integrales: accesorios, personalización, soporte, administración de flotas de dispositivos y plataformas de beneficios para empresas.
Lo que vimos es que las grandes compañías valoran muchísimo la capacidad de respuesta, el servicio y la flexibilidad. Nosotros somos una estructura chica, pero muy ágil, y eso termina siendo un diferencial enorme frente a empresas mucho más grandes.

 

Fundar una empresa en Argentina implica convivir con mucha incertidumbre. ¿Cómo fue emprender en contextos tan cambiantes?


Es desafiante todo el tiempo. En Argentina cambian constantemente las reglas de juego y eso obliga a adaptarse rápido.
Nos tocó atravesar hiperinflación, problemas de importación, falta de stock, caída del consumo y escenarios donde literalmente no podíamos vender productos. Hubo momentos muy difíciles donde el desafío era sostener el equipo, mantener el ánimo y seguir pensando cómo salir adelante.
Pero también creo que emprender tiene mucho de adaptación constante. Todos los días aparecen problemas nuevos y uno tiene que aprender a tomar decisiones rápido y mantener la cabeza fría.

 

En Sitecno hablan de tecnología no solo como producto sino como herramienta estratégica para las empresas. ¿Cómo cambió la manera en que las organizaciones piensan hoy la tecnología?


Hoy las empresas ya no ven la tecnología solamente como un dispositivo o una compra puntual. La tecnología pasó a ser una herramienta estratégica para mejorar productividad, organización y experiencia de los equipos.
Por eso nosotros empezamos a trabajar mucho más allá del teléfono en sí: administración de dispositivos, seguridad, personalización, beneficios para empleados y soluciones adaptadas a cada empresa.
También cambió muchísimo la velocidad. Todo evoluciona muy rápido y las compañías necesitan socios que puedan acompañarlas y adaptarse constantemente.

 

En estos años lograron crecer, sumar clientes importantes y consolidar alianzas estratégicas. ¿Cuál sentís que fue el mayor desafío en ese proceso?


Uno de los mayores desafíos fue crecer sin perder agilidad ni calidad en el servicio.
Competimos contra estructuras muchísimo más grandes, entonces tuvimos que diferenciarnos desde otro lugar: cercanía, rapidez de respuesta y capacidad de adaptación.
También fue un desafío enorme sostener el crecimiento en contextos económicos tan inestables y aprender a tomar decisiones constantemente frente a escenarios que cambian todo el tiempo.

 

De tu paso por la Universidad de San Andrés, ¿qué herramientas o aprendizajes seguís aplicando hoy en tu rol como emprendedor?


UdeSA me enseñó muchísimo sobre disciplina, presión y organización. Yo incluso tuve un momento complicado porque empecé estudiando Economía, me fue mal y tuve que reingresar.
Ahí aprendí a ordenarme, armar grupos de estudio y rodearme de gente capaz. Y eso después lo trasladé totalmente al mundo laboral y al emprendimiento.
También aprendí algo muy importante: trabajar bajo presión y entender que muchas veces el crecimiento depende también de las personas con las que te rodeás.


Para alguien que hoy está trabajando en una gran empresa pero tiene ganas de emprender, ¿qué consejo o primer paso le recomendarías?


Primero, aprovechar muchísimo la experiencia que te da trabajar en una empresa grande. Ahí aprendés procesos, liderazgo, manejo de equipos y cómo funcionan los negocios.
Y después, animarse a probar. Emprender tiene mucho de incertidumbre, pero también de adrenalina y aprendizaje constante.
Creo que lo más importante es empezar, aunque sea de a poco, escuchar al mercado y entender que emprender implica adaptarse todo el tiempo y tomar pequeñas decisiones todos los días.