Ciclo de Conversatorios sobre Primera Infancia: la importancia del énfasis en la calidad y la evaluación para el diseño de intervenciones exitosas

Organizado por Centro de Estudios para el Desarrollo Humano y el Departamento de Educación, contó con la participación de investigadores, actores de la sociedad civil y funcionarios públicos encargados del tema de la primera infancia en distintos niveles de gobierno.

A lo largo de la última década, las investigaciones dedicadas al Desarrollo Infantil Temprano (DIT) como motor fundamental al desarrollo de los países ha ido en continuo crecimiento. En este sentido, su importancia resulta hoy incuestionable y tanto los Organismos Internacionales, como las Organizaciones de la Sociedad Civil, la academia y los gobiernos, han comenzado a priorizarlo como eje fundamental en sus agendas.

En este contexto, el Centro de Estudios para el Desarrollo Humano, (CEDH) junto con la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, organizaron un Ciclo de Conversatorios sobre Primera Infancia, cuyo fin fue generar un espacio de encuentro, diálogo y reflexión acerca de la importancia de la toma de decisiones basadas en evidencia, la calidad en los procesos, y lo fundamental de las instancias de evaluación y el monitoreo en los programas destinados al Desarrollo Infantil Temprano.

El Ciclo estuvo compuesto por dos charlas por parte de dos de las principales especialistas dedicadas al tema en el ámbito internacional: Florencia López Boo y Milagros Nores.

En el primer encuentro, realizado el 15 de agosto, Florencia López Boo, Economista líder de la División de Protección Social y Salud del BID y Doctora en economía en Oxford, expuso sobre “la calidad de los Espacios de Primera Infancia y Desarrollo Infantil el GBA: Validación de una lista corta de monitoreo para uso a escala”. Durante la charla destacó que, si bien muchas veces se cree que la inversión en educación y en desarrollo de la primera infancia es un “lujo” que solo pueden darse los países ricos, resulta fundamental entender su impacto en el desarrollo humano y por ende en el crecimiento y la riqueza de las personas u naciones. Sostuvo que, por lo tanto, la causalidad es en dirección opuesta a lo pensada. En este sentido, Finlandia es uno de los ejemplos mas representativos de los paises que invirtieron en la primera infancia cuando aun era un país pobre.

A lo largo de su presentación, explicó en detalle el trabajo que se llevó adelante en Provincia de Buenos Aires para la evaluación de la calidad de las interacciones en sala (una de las dimensiones más influyentes en el DIT). En este sentido, sostuvo que se realizaron varios test de medición de desarrollo en niños (PRUNAPE, BAYLEY SCALES) y de calidad (CLASS, ITERS, CC-IT-HOME), y se procedió al armado de una Lista de Verificación, instrumento que combina la observación y la encuesta, evaluando la calidad de los procesos y de las interacciones de los niños con sus educadoras, sus pares y sus padres.  Se trata de una una lista de 66 ítems con respuesta binaria que se agrupan en 12 constructos, entre ellas: Receptividad, organización, materiales de aprendizaje, actividades y estructura del programa.  Entre otras conclusiones, se encontró que la calidad mejora con un educador con mayor experiencia (más que tres años) y mayor capacitación, pero que ésta cae a medida que hay más niños por educador.

El jueves 22 de agosto, Milagros Nores, codirectora de investigación del Instituto NIEER de la Universidad de Rutgers, y Doctora en Educación y Economía por la Universidad de Columbia, expuso sobre “Retornos a la inversión, evaluación y retroalimentación para mejorar de la calidad". Explicó que hoy en día, a nivel mundial, hay más de 250 millones de niños de menos de 5 años de edad no logran alcanzar su potencial de desarrollo y que para revertir esta cifra alarmante, resulta fundamental impulsar desde todos los ámbitos la Inversión en Desarrollo Infantil Temprano. Resaltó los puntos principales en los que se traduce la inversión en DIT, entre los cuales se destacan el aumento en los ingresos de por vida y la autosuficiencia; las mejoras en la salud física y mental; y la menor tasa de delincuencia y crimen. En esta misma línea, esto redunda en beneficios para el estado tales como la reducción de los costos en servicios sociales, en servicios de salud y menores gastos en prevención de delincuencia y crimen.  Asimismo, impacta de manera positiva aumentando la tasa en logros y éxito académico, reduciendo los costos de escolarización y reduciendo la inequidad económica.

La investigadora destacó que resulta fundamental trabajar en mejorar la calidad de las intervenciones y fomentar la investigación y la evaluación, como parte de un ciclo de mejoramiento continuo, dado que aquellos avances que se logran en los primeros años, corren riesgo de perderse a no ser que se continúen las intervenciones de calidad durante los años escolares.

Martes, Agosto 27, 2019