Walter Sosa Escudero: El paraíso de las estadísticas


Esta nota fue publicada el domingo 3 de junio en el "Especial Bicentenario. Cuatro miradas: ¿qué país celebrará el Tricentenario?", de la sección "Ideas", de La Nación.

 

-¿En serio? ¿Y como hacían allá en 2016?

-Y... había empresas privadas, think tanks, opinólogos. Pensá que Internet todavía competía con la radio, la tele y los diarios.

-Pará: ¿con más de 30% de inflación anual me decís que en 2016 se debatía sobre cómo medirla? ¡Es como discutir sobre el termómetro cuando el pibe vuela de fiebre!

-Y con la pobreza, ¡ni te cuento!

Es una linda tarde de verano de 2116 en Buenos Aires. Son las 17 horas y 30 minutos, la temperatura es de 30 grados centígrados, la humedad es del 95%, soplan vientos leves del noroeste y la presión atmosférica es de 1017 hectopascales. La pobreza cayó de 5,3567% a 5,356% en los últimos 30 minutos, no así los precios, que subieron un 0,0003%, según reporta el Indec.

Son complicados los centenarios. Raúl sabe que su vocación de historiador lo lleva a explicar cientos de veces las particularidades del lejano 2016, enterradas en un océano de datos innecesarios. Y que si bien no se logró resolver el problema de la inflación ni el de la pobreza, sí se le encontró la vuelta a la cuestión de los datos. Porque todo se puede medir al instante, y ya no tenemos excusas, y cuando aumenta el índice de pobreza es porque aumentó la pobreza, no como hace un siglo que no sabíamos si estábamos más cerca de Alemania o de Ruanda.

-¿Y el dólar?

-Je, ¡el dólar! Qué tiempos aquellos, ¿no?

Ahora son las 18. Está más fresco y la pobreza también bajó un poquito: está en 5,355%. Ah, la humedad sigue en 95%. Porque algunas cosas no cambian nunca. Lo que sigue matando es la humedad.

 

(*) La ilustración pertenece a Juan Colombato, de La Nación.

La Nación
05 de Julio de 2016