“Skere” y la danza de las manos


Silvia Ramírez Gelbes
Directora de la Maestría en Periodismo de la Universidad de San Andrés.
Por lo visto, el lenguaje de los adolescentes –con su impronta espasmódica de videoclip– no para de sorprendernos. Deberíamos prestarle atención y hacer el esfuerzo de entenderlo. “Ponele”.
 
Se ha puesto de moda una palabra extraña, ajena en su construcción a la lengua española y, al parecer, de difícil definición: “skere”. La usó primero un cantante estadounidense (Lil Pump) y en la Argentina la difundió luego un cantante de trap (Duki). Deformación de la frase en inglés “Let’s get it” (‘consigámoslo’), “skere” se usa, en general, para indicar algo positivo: “Hoy es viernes. Skere”. Y, cuando se quiere decir que ese algo es muy positivo, se enfatiza la palabra por medio del alargamiento de las vocales: “skereee”.
 
Lo más interesante del caso, sin embargo, no es la palabra en sí, sino el gesto que la acompaña. En efecto, “skere” se suele pronunciar mientras se apoya el reverso de la mano derecha sobre la frente haciendo cuernitos con dos o tres dedos (¡hay variantes!) y con el pulgar abierto –lo que se ha dado en llamar “modo diablo”–. El ademán viene a significar (más o menos) que quien lo hace está con mucha energía. Es decir, a todo ritmo: “ATR”. 
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Silvia Ramírez Gelbes
05 de Noviembre de 2018