Fundación El Potrero, los amigos que le transformaron la realidad a más de 250 chicos a través del fútbol


Alfredo Romano
Graduado de la carrera de Administración de Empresas y de la Maestría en Finanzas de la Universidad de San Andrés.

Cuatro jóvenes la fundaron en 2013 en el barrio Los Troncos, Tigre. Hoy sumaron otros tres barrios vulnerables donde brindan apoyo, invitan al deporte y ayudan a mitigar la deserción escolar. Uno de sus fundadores fue reconocido entre los 10 jóvenes destacados por Junior Chamber International.

 

La Fundación el Potrero nació hace ocho años en el barrio Los Troncos, en Tigre, entre alambras rotos, arcos improvisados y mucha tierra. De a poco se fue abriendo paso por las calles de distintos barrios de la Capital Federal. Hoy tienen cuatro sedes: la Padre Mugica, en la Villa 31, en el Bajo Flores y la del Barrio Obrero, en Villa Lugano, y la de Gran Buenos Aires.

Detrás de este proyecto inclusivo, que tiene como objetivo “mucho más que fútbol”, están cuatro jóvenes que tuvieron buenas oportunidades de formación y que sintieron que debían involucrarse para cambiar la realidad de muchos chicos argentinos que no tuvieron sus mismas posibilidades de educación. Así, Belisario Moneta, Tomas Frers, Martin Borchardt y Alfredo Romano sintieron que podían poner su granito de arena para cambiar algunas realidades.

“El fútbol es solo un imán”, reconoce Alfredo Romano. “La primer herramienta de acercamiento de estos jóvenes para empezar a desarrollar todo su potencial”, agrega. En definitiva lo que buscan es lograr un transformación profunda a través de talleres deportivos, con apoyo psicológico y trabajando fundamentalmente en la deserción escolar.

Este compromiso que pronto va cumplir una década, le valió a Alfredo el reconocimiento de la comunidad JCI Junior Chamber International de Argentina, como uno los 10 jóvenes destacados por su labor frente a la Fundación. En noviembre de este año, participará del congreso mundial que tendrá lugar en Tokio 2020.
Romano, tiene 31 años, al igual que sus otros tres compañeros tuvo la oportunidad de recibir una formación multicultural completa y de excelencia: estudió Administración de Empresas en la Universidad de San Andrés, luego completó su currículum con una Maestría y Finanzas en esa misma institución, y también hizo Economía y Políticas públicas en Universidad de Columbia. Pero antes pasó seis meses en al reserva del prestigioso club deportivo europeo Paris Saint Germain, y conoció de cerca los valores que fomenta este deporte como la amistad, el respeto, la inclusión, el trabajo en equipo y la disciplina.

Hace muchos años decidió enfocar su carrera profesional en tres ejes distintos: educación, emprendedurismo y responsabilidad social.

Quiso trasladarlo a los potreros de los barrios vulnerables, aunque yendo más allá con espacios de contención y seguimiento escolar. A la fundación acuden 250 chicos de entre 6 y 16 años, que acuden a talleres deportivos, liderados por profesores de educación física o directores técnicos de los propios barrios. “La fundación entrega el material y la merienda para cada alumno, porque sabemos que eso es muy importante para que puedan venir”, cuentan.

Infobae
Alfredo Romano
18 de Septiembre de 2020