Cynthia Edul: Teatro para desafiar al público


María Virginia Bruno

La profesora del Departamento de Humanidades, flamante directora del Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino, de La Plata, se refirió a la puesta en escena de “Luz de gas”, de y por Margarita Fernández, dirigida por Martín Bauer.

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El Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino dará hoy a las 21 el puntapié inicial de una interesante temporada artística con “Luz de gas”, el concierto escénico para luz de gas, agua, piano y escalera creado e interpretado por la pianista y referente performática Margarita Fernández (90), y dirigido por Martín Bauer, director artístico del primer coliseo bonaerense.

Una temporada que intentará moverse por un carril inamovible y el que su flamante directora, la joven pero experimentada Cynthia Edul, define con un claro objetivo: “desafiar al público, a los artistas y a nosotros mismos con una calidad de espectáculos muy alta, de mucho rigor en el hacer”.

Feliz con su debut en la programación, una tarea que abordó desde otro lugar como coordinadora de Plataforma Sur, un proyecto de danza y teatro latinoamericano con el que en 2013 debutó en el Tacec convocada por Bauer, Edul manifestó que son “muy altas” las expectativas con la que encara este desafío profesional, al que intentará sellar con su impronta marcada fuertemente por el cruce de géneros, propio de su formación del universo de la performance y la danza.

Consultada por EL DIA sobre el resquemor que algunos públicos, sobre todo los más convencionales, le tienen a la palabra “experimentación”, la dramaturga, narradora y licenciada en Letras por la UBA aseguró que, en general, se debe al “conservadurismo” no sólo de espectadores sino también de los propios artistas y programadores.

“A veces tengo la sensación que tanto artistas como programadores son más prejuiciosos. Me parece que el público está mucho más preparado para recibir el lenguaje contemporáneo de lo que se cree en general. Creo que lo importante es no ponerse por encima del público. Para mí la relación es de par. Se construye algo en el medio a través del objeto que uno propone”, manifestó.

En esta misma línea, consideró que “lo que hay que hacer es bajarse de ese escalón donde uno tiene una mirada sobre el público inferior porque para mí todo es una paridad. Lo que uno hace es ofrecer una propuesta a través de un objeto pero no podemos saber de antemano cómo le va a afectar a una persona. A veces hay una mirada en las instituciones y en los artistas, que se dejan contagiar por esas miradas, que es prejuzgar de alguna forma lo que el público puede llegar a pensar. Hay que ofrecer el objeto y salir a conquistar esos públicos. El público selecciona, interpreta y construye su propia mirada de las cosas”.

Para Edul, autora de obras como “Miami”, “Familia Bonsai”, “La excursión” y “A dónde van los corazones rotos”, “lo más difícil que hay que hacer es vencer ese prejuicio y llevar a esa gente a ver obras de altísimo nivel, con las que incluso la gente más conservadora, en relación a los gustos, se va a sentir absolutamente interpelada. Creo que les va a gustar tanto como ir a la ópera o al ballet”.

EXPERIMENTAL NO ES CRIPTICO

Por otra parte, aseguró que en Argentina existe una “confusión” en relación a entender como sinónimos a lo experimental con lo críptico o cerrado. Algo que, consideró tajante, “no es así”. “Para mí experimentación es un proceso que se inicia cuyo resultado es desconocido para todos. Y ahí radica la fortaleza de los centros como el Tacec: apostar a que un artista salga a probar con mucho riesgo sin saber cómo va a resultar. Pero lo experimental tiene que ser algo abierto, que comunique todo el tiempo a través de lenguajes contemporáneos, no algo cerrado, que nadie entienda”.

La obra de Margarita Fernández, en este sentido, es un buen ejemplo. En la pieza, que se gesta como producto de diferentes divergencias que se fueron imantando, se puede disfrutar de la música para piano de grandes compositores como Chopin o Bach, de los clásicos contemporáneos como Satie o Feldman, de las creaciones de referentes actuales de la música contemporánea como Peter Ablinger y Helmut Lachenmann, del cine, de la obra de Marcel Duchamp y, por supuesto, de la performance.

“Luz de gas”, a entender de Edul “un manifiesto sobre lo que consideramos arte contemporáneo”, además de la interpretación de Margarita Fernández cuenta con la intervención como performer de Florencia Vecino, las proyecciones corresponden a Anibal Kelvo, el diseño sonoro a Gustavo Basso, la asistencia de sonido a Agustín Salzano y Luis Federico Jaureguiberry y la iluminación a Matías Sendón. Tendrá funciones hoy, mañana, el sábado y el domingo, a las 21, en la Sala del Tacec, con acceso por 9 y 53.

El Día
26 de Mayo de 2016