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Graciela Cappelletti: Un examen a la evaluación

La historia de una profesora marplatense de Geografía que decidió aprobar en un examen a una alumna secundaria que no había podido estudiar porque no tenía libro ni carpeta de la materia nos está mostrando es que el sistema de calificación, tal como está diseñado, no alcanza. Y también evidencia que la escuela tiene que pensar otros modos, considera la profesora de la Escuela de Educación.

La historia de una profesora marplatense de Geografía que decidió aprobar en un examen a una alumna secundaria que no había podido estudiar porque no tenía libro ni carpeta de la materia nos está mostrando es que el sistema de calificación, tal como está diseñado, no alcanza. Y también evidencia que la escuela tiene que pensar otros modos.


La historia de una profesora marplatense de Geografía que decidió aprobar en un examen a una alumna secundaria que no había podido estudiar porque no tenía libro ni carpeta de la materia resulta un analizador perfecto para entender qué pasa hoy en materia de evaluación y calificación de los estudiantes.


La situación relatada en su blog por la docente sucede en el marco de la Ley de Educación Nacional, que establece la obligatoriedad del secundario, y también permite ser analizada más allá de la acción concreta del educador.


Se conjugan allí dos paradigmas de la evaluación: el de la certificación y acreditación, y cómo la instancia de un examen permite determinar cuánto sabe un estudiante; y el de su  sentido formativo, específicamente cuál será el impacto que tendrá en el aprendizaje futuro. No se puede dejar de mencionar que la calificación deja una huella muy profunda en el estudiante que está siendo evaluado, además de crear condiciones para su trayectoria escolar futura.


Podría resultar “criticable” para muchas personas que la docente, al aprobar a la alumna, está “bajando la calidad educativa”. En este punto preferiría plantear que antes definamos qué es la calidad educativa y cuál es el papel que le toca cumplir a la escuela en términos de certificar los saberes de un estudiante. Es decir, definamos qué es tener la vara alta o baja en materia de evaluación. La vara alta no significa que los alumnos repitan conocimientos que después se olvidarán fácilmente. Por el contrario, puede ser que los estudiantes conozcan conceptos y tengan construidos saberes fundamentales con relación a la disciplina de base, y no tener que  repetirlos solamente en situaciones de exámenes. Entonces cabría analizar si lo que esa alumna pudo mostrar en evidencia de su desempeño era coherente con lo que estaba previsto que supiera de Geografía para aprobar la materia, ese es un análisis posible en el que podríamos seguir profundizando.


Sin embargo, lo más relevante de esta situación vivida en una escuela de Sierra de los Padres es que la profesora, frente a una evaluación, pudo contextualizar a esa estudiante y lo que le ocurría en esa instancia. Pudo darse cuenta lo que implicaba que esa alumna aprobara o no en función de la trayectoria estudiantil a futuro (aprobarla garantizaba que “pasara de año”) y pudo poner en juego los saberes que tenía acerca de esa asignatura para juzgar o no la aprobación de la materia.


Después es anecdótico si los contenidos acerca del cultivo de la frutilla o la realidad de Bolivia coinciden o no con el programa de Geografía. Es muy valioso que la docente piense la trayectoria escolar de una alumna,  considere su contexto de vida y la posibilidad de brindarle la posibilidad de mostrar qué sabe y qué no.


Seguramente haya un mejor modo de evaluar. Pero lo que esto nos está mostrando es que el sistema de calificación, tal como está diseñado, no alcanza. Y también evidencia que la escuela tiene que pensar otros modos. Esta docente, por su vivencia y su creencia acerca de lo que es evaluar y aprobar a un alumno, se animó a explorar otro modo. Es para celebrar que esto ocurra y se comunique. Es un problema que no puede desvincularse de la ley que establece la obligatoriedad de la escuela secundaria. Celebro que podamos pensar de qué modo se resuelven este tipo de situaciones en el aula.