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Alberto Föhrig: El desafío de construir una nueva coalición

Scioli "deberá relanzar su campaña comenzando por los 17 distritos donde perdió votos anteayer respecto de las PASO y finalmente deberá conquistar votos independientes y una porción de los massistas que le fueron esquivos sin ahuyentar kirchneristas", evaluó el profesor de Ciencia Política. La versión original de la nota puede verse aquí:  http://www.clarin.com/politica/desafio-construir-nueva-coalicion_0_1456654685.html

Las elecciones de anteayer marcaron el fin de un ciclo político en la Argentina. Los ochentas alfonsinistas, los noventas menemistas y la década kirchnerista. Nada de lo que venga será igual que lo que vivimos.


¿Qué aprendizajes hicimos de esta elección? El primero es que la fragmentación de los partidos no es lineal y que la unidad de la oposición tampoco lo es. Macri más Massa no da 55%.


Que Massa haya permanecido con una candidatura fuerte hasta el final de la contienda quizás explique parte de los votos que perdió Scioli. El sistema de ballotage forzará que ahora sí haya dos opciones y el electorado decidirá. En segundo lugar, vimos que el arrastre de candidatos presidenciales hacia sus gobernadores puede funcionar de manera inversa. Vidal traccionó a Macri y Fernandez traccionó (negativamente) a Scioli.


Aprendimos también que las reglas de nuestro sistema electoral vetusto requieren partidos fuertes con participación de ciudadanos movilizados para fiscalizar la elección y asegurar que las reglas se cumplan. Hecho esto, el sistema funciona. En 15 años pasamos del “que se vayan todos” a millones de ciudadanos fiscalizando la elección. Esta es una buena noticia para el sistema democrático. Tras 28 años de dominio, el peronismo perdió la provincia de Buenos Aires. En el escenario de victoria de Macri, por primera vez los tres distritos, la provincia, la CABA y la Nación tendrían autoridades electas del mismo partido. Un cambio que disminuiría los problemas de coordinación que han contribuido a la postergación y el atraso de la región que condensa algo menos de la mitad de la población argentina.


El resultado del 22 de noviembre está por escribirse. A favor de Macri hay tres factores. La tendencia creciente que muestra su candidatura: la distancia entre las expectativas previas y el resultado alcanzado alimenta su potencial crecimiento. En segundo término, Scioli no contará con el aparato territorial del peronismo en el ballotage. Su destino se decide sin acompañantes que jueguen el de ellos. Tercero, una porción significativa de los votos de Massa parecen inclinados al cambio. Scioli cuenta por su lado con que no estará más Fernandez en su boleta, factor central en su pérdida de votos. Deberá relanzar su campaña comenzando por los 17 distritos donde perdió votos anteayer respecto de las PASO y finalmente deberá conquistar votos independientes y una porción de los massistas que le fueron esquivos sin ahuyentar kirchneristas.


El futuro depara nuevamente el desafío, cualquiera sea el ganador, de construir una coalición de gobierno estable. Las coaliciones existieron bajo Alfonsín, Menem, De la Rúa y Kirchner.


La mayoría de ellas con malos resultados. Es la hora que la Argentina construya coaliciones sólidas, con negociaciones claras y estabilidad para implementar políticas.