Voseo, un patrimonio no exclusivo


Por Silvia Ramírez Gelbes, directora de la Maestría en Periodismo.

Como afirma Ferdinand de Saussure, la lengua (fenómeno de carácter eminentemente social) es el conjunto de los hábitos lingüísticos que permiten a un sujeto comprender y hacerse comprender. Son esos hábitos -entre otros factores, claro- los que intervienen en la construcción de la identidad de los sujetos hablantes.

¿Cuál es, en esa línea, la identidad lingüística de los argentinos?

Desde estas columnas intentaré esbozar algunas respuestas. Quizá, raquíticas. Con seguridad, parciales.

Para empezar por el principio, hoy voy a hablar del uso de vos. Heredero del vosotros reverencial -que persiste en las fórmulas juramentales del tipo "si así no lo hiciéreis, que la Patria os lo demande"-, el voseo (nombre técnico de este uso) no es exclusivo de la Argentina. Aunque hiera nuestro ego, el voseo es bastante común en toda la América hispanohablante. Los chilenos, por caso, tienen un voseo propio (que suelen negar, como si el voseo los avergonzara) distinto del nuestro -"¿cachái?", dicen ellos-. Y la mayoría de los centroamericanos tienen un voseo casi idéntico al porteño.

Pero hablemos de su empleo por estos lares. Tan extendido está el voseo entre nosotros, que -lo muestran distintos estudios- su reemplazo por usted en el tratamiento cotidiano puede interpretarse como una evidencia de distanciamiento descortés. O, lo que es más o menos igual, que quien lo emplea se concibe como mucho más joven que aquella o aquel a quien se lo dirige. Cualquiera que haya sido tratado de usted en un medio de transporte o en la calle sabe de qué hablo.

Sin ir más lejos, en ciertos vagones de subte han puesto últimamente unos dibujos de cómic futurista por encima de los asientos que deben cederse a personas con algún impedimento. Una imagen con fondo rosa muestra a un hombre que le dice "Sentate" a una embarazada. Otra imagen, con fondo azul, muestra a un joven de corbata que le dice "Siéntese" a una persona muy anciana. Huelgan los comentarios: nadie querría identificarse con la última. Es por eso que no cabe afirmar que el usted sea, de hecho, la forma de respeto. ¿O es acaso que el uso de vos resulta irrespetuoso? De ninguna manera. Muchas veces, como quise exponer en los párrafos anteriores, el voseo es una forma amable de acercamiento, una especie de gentileza. Como si se dijera "tenemos edades cercanas, tenemos estatus cercanos, por eso podemos tratarnos así".

Para expresarlo mejor: tanto usted como vos son formas respetuosas: la primera deja en claro que hay alguna forma de distancia entre quienes se están hablando y la segunda representa una cercanía que ha sido descripta como "solidaria" por los investigadore. (No tome usted la forma de tratar al lector en estas columnas como un distanciamiento desconsiderado. Más vale, ese tratamiento pretende insertarse en la tradición más rancia del discurso público escrito).

Sea como fuere, y pese a sonar extraño, el voseo de por aquí no es completo y se apropia de formas distintivas de tú. Piense usted que el futuro voseante, por ejemplo, tendría que ser -pongamos- harés en lugar de harás. Y piense también -¡esto es lo más curioso!- que jamás decimos "Podés vosearme", sino "Podés tutearme", como si el tratamiento que empleáramos fuese el de tú.

Nos cabe, con todo, una exclusividad entre los pueblos que hablamos este idioma: sólo la Academia Argentina de Letras (y ninguna otra de las 22 academias de la lengua española restantes, quiero decir) ha reconocido oficialmente el voseo como empleo general incluso en la norma culta.

Es lógico que lo hayan hecho. Si hasta las ex presidentas y los presidentes de la Argentina lo usan con los periodistas. Y las gobernadoras de la provincia de Buenos Aires lo usan con el electorado.

Rara avis el argentino, que, desde el lenguaje, busca acortar las distancias y exorcizar las diferencias. Y a lo mejor es cierto que esa pretensión de "horizontalidad" es un aspecto identitario de los argentinos que la lengua, simplemente, refleja. ¿Será así?

Viernes, Diciembre 15, 2017