Tecnología, medios y consumos culturales: mujeres digitales, hombres tradicionales


Por Eugenia Mitchelstein, directora de la carrera de Comunicación Social, y Pablo Boczkowski, profesor de la Universidad de Northwestern.

Las recientes elecciones de las PASO y la cobertura periodística de las mismas han puesto el foco sobre la discusión acerca de las cuestiones de género en la producción y circulación de las noticias.

En una encuesta domiciliaria con 700 personas que realizó el Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina (MESO) en Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires encontramos que hay diferencias significativas en temas de género en lo que hace al consumo de tecnología, medios y bienes culturales. Mientras que las mujeres se inclinan en mayor proporción por los dispositivos y productos del mundo digital que caracteriza al siglo XXI, los hombres permanecen más interesados en las plataformas que dominaron durante el siglo XX. Estas diferencias son menos marcadas entre los más jóvenes y se acentúan cuanto más avanza la edad de los encuestados.

Tecnología. Cuando preguntamos a los encuestados si habían accedido a internet en el último mes, las mujeres aparecen más conectadas que los hombres: 80,29% de las primeras respondieron afirmativamente, mientras que 70,57% de ellos lo hicieron de esa manera (Gráfico 1). Las mujeres se conectan en una mayor proporción que los hombres desde el teléfono celular y estos últimos lo hacen en mayor medida que ellas desde la computadora.

Esta diferencia se amplía cuando nos centramos en el uso de las redes sociales entre aquellos conectados a internet: 76,86% de las mujeres dicen haberlas usado en el último mes, versus solo 65,14% de los hombres. Esto indica que las mujeres no solo están más conectadas al mundo digital, sino que aprovechan las posibilidades relacionales e informativas que brindan las redes más que los hombres.

Noticias. El predominio de lo digital en el acceso a la tecnología se traslada a las formas en que ambos géneros eligen para informarse acerca de la actualidad. La televisión domina claramente como principal fuente de acceso para mujeres y hombres, pero hay notables diferencias en la elección de la segunda fuente: para ellas son las redes en el 42,48% de los casos mientras que para ellos es la radio con 57,53%. Los roles divergentes de los medios digitales y tradicionales en lo que hace a las diferencias de género también se hacen visibles en la mayor preferencia de las mujeres por los sitios online y de los hombres por los diarios impresos.

Consumos culturales. Cuando les pedimos a los encuestados que señalaran sus tres consumos culturales favoritos sobre un total de quince opciones, las dos primeras opciones más elegidas—ver televisión y escuchar música—fueron relativamente iguales para mujeres y hombres. Pero las diferencias de género se hacen visibles en la tercera y cuarta opción más populares: mientras usar las redes es más importante para las mujeres, con 29,71% versus 22,29%, escuchar la radio lo es para los hombres, con 19,71% versus el 10,86% (Gráfico 4). Al igual que con el acceso a la información de actualidad, las mujeres gravitan hacia los medios digitales en lo que hace a sus consumos culturales mientras que los hombres mantienen su predilección por los medios tradicionales.

¿Por qué vemos estas diferencias? Un factor posible tiene que ver con que las mujeres priorizan la sociabilidad más que los hombres, y esta preferencia es algo que en el contexto actual se ha expandido del contacto cara-a-cara al entorno digital. Si una clave de la vida moderna es estar conectados, las mujeres corren con ventaja, al menos por ahora. Otro factor complementario es cierta hostilidad de género en los medios de comunicación tradicionales: desde las expresiones vulgares y machistas que son moneda corriente en la radio hasta la sub-representación de las mujeres tanto en los temas que se cubren en los diarios como en las voces que son escuchadas. Las herramientas digitales permiten a las mujeres puentear los medios tradicionales y se convierten en un universo alternativo de acceso e intercambio de información. Por ejemplo, como se señaló en el Encuentro MESO sobre género, medios y tecnología, el activismo de #NiUnaMenos se ha beneficiado de las posibilidades comunicacionales de las redes y el entorno digital.

Estas diferencias de género invitan a los medios tradicionales como la radio y la prensa gráfica a repensar quiénes producen la información, qué temas se cubren y cómo se comunican. También resaltan el rol de las redes como un segundo canal para llegar a un público femenino en cierta medida desconectado de estos medios. Más aún, si bien la televisión sigue siendo el medio dominante tanto para la información de actualidad como para el entretenimiento, el fuerte crecimiento de lo digital, en especial las redes, en la última década y media, y la sensación que esta tendencia va a seguir al menos en el futuro inmediato presentan desafíos importantes en el espectro que va desde el marketing de productos hasta las campañas políticas. Las mujeres, al menos por ahora, parecen estar en la vanguardia de la comunicación digital.

Infobae
24 de Agosto de 2017