Lorena Moscovich: El factor generacional


Lo primero que deja esta elección es la constatación de distintas estrategias de voto. Para empezar, hay variaciones entre elecciones consecutivas, como PASO y generales. UNA, por ejemplo, perdió 18 puntos y ganó 14 en Jujuy. El Frente para la victoria perdió 9 puntos en Tucumán y  8 en San Juan. Pero también el votante expresa, dentro de una elección, diferentes preferencias de acuerdo a los cargos. En San Isidro Cambiemos ganó para todos los cargos. En Pilar el resultado fue Cambiemos (intendente), UNA (gobernador), Cambiemos (presidente), y en Las Heras, UNA, Cambiemos, FPV.

¿Qué criterios usaron los votantes para elegir entre los diferentes cargos en cada elección?

Dos puntas posibles para empezar a dar respuesta a este interrogante son: oficialismos y recambio generacional.

Los oficialismos retuvieron  2/3 de las gobernaciones. Estas victorias no fueron resultados de votantes movilizados por negras maquinarias partidarias o producto del robo de urnas y aprietes (o no solo fueron eso). Allí donde triunfó, el oficialismo aparece como un resguardo estratégico y racional frente a la complejidad y a la incertidumbre, como bien lo desarrolla Luis Schiumerini. La complejidad del patrón de alianzas de la oposición varía de distrito en distrito y con eso varía también la incertidumbre sobre cuál sería su performance en la gestión.

¿Cuándo eligieron cambiar los votantes?  A nivel local, por ejemplo, en Malvinas Argentinas, Cariglino de UNA perdió con Nardini, del FPV. Lo mismo le pasó a Acuña en Hurlingham, que cayó frente a Zabaleta. En Tres de Febrero, Curto, del FPV, perdió con Valenzuela de Cambiemos. La misma suerte corrió el Frente para la Victoria de Pilar en manos de Nicolás Ducoté o el oficialismo local en Pinamar vs. el sub 30 Martin Yeza. En las PASO ya habían perdido la interna peronista: West, de Moreno en manos de Festa, y en Merlo Othacehé, que cayó ante Menendez. Y podría seguir. 

Una vs FPV. FPV vs Cambiemos. Derrotas en las PASO ante otros candidatos del peronismo. No hay un patrón partidario del fracaso de los intendentes, pero sí uno demográfico. Salvo excepciones, como en Lanús, los ganadores fueron más jóvenes que sus contrincantes.

Cerca del 65% del padrón tiene entre 16 y 45 años. Estos votantes se socializaron políticamente bajo el ala de un kirchnerismo fresco y renovador que les ofreció una nueva política, les habló en las redes sociales, les permitió entrar al mercado y fomentó su rol de consumidores. Ellos desconocen a este FPV que eligió a Daniel Scioli y Anibal Fernández. Estos doce años han impreso un idioma político propio.  La fortaleza de Cambiemos es haberlo aprendido, la debilidad del Frente para la Victoria es haberlo abandonado. 

Bastión Digital
28 de Octubre de 2015
Elecciones 2015