Leve suba de la satisfacción con el Poder Ejecutivo


Diego Reynoso

La ola mensual de septiembre de los Indicadores de Satisfacción Política Institucional (ISPI) que elaboramos conjuntamente entre Ipsos Public Affairs y la Universidad de San Andrés, arroja resultados muy interesantes. Por un lado, desde hace cuatro meses se mantiene estable la media de satisfacción general (4,8 en nuestra escala de 1 a 10), aunque en la última medición correspondiente a septiembre detectamos un pequeño repunte en la satisfacción de los encuestados respecto del desempeño del Poder Ejecutivo: pasando de 4,4 a 4,6. Los más satisfechos con el PEN se encuentran entre las personas de mediana edad (45-55), las de mayor nivel socioeconómico (ABC1), mayor nivel de educación y entre las poblaciones del centro del país y el NEA. Las políticas que mayor satisfacción generan entre la población son política exterior (5,2), turismo (5,2), ciencia y tecnología (5,1) y cultura (5,1); mientras que se percibe una mayor insatisfacción en las políticas de seguridad (3,7), justicia (3,9), empleo (4,0) y economía y energía (ambas con 4,2).

Es sabido que los promedios simples suelen esconder la heterogeneidad subyacente en la distribución de las percepciones. Analizando, por lo tanto, la composición de la satisfacción con el Poder Ejecutivo, encontramos que un 24% está satisfecho con el desempeño de éste (esto es, la proporción de encuestados que consideró su satisfacción entre 7 y 10). En contraposición, un 49% de los entrevistados se manifestó insatisfecho con el PEN (puntuaciones entre 1 y 4 de la escala). Mientras que el cuarto restante, se ubicó en posiciones intermedias (5 y 6 de la escala).

A nuestro entender se están estructurando, desde hace meses, tres sectores en la opinión pública: por un lado, una mitad que no está satisfecha y que está fuertemente correlacionada con aquellos que no votaron por el Presidente. Por el otro, dos cuartos diferenciados: un cuarto satisfecho, el núcleo duro del electorado del Presidente, junto a un cuarto neutro. Estos dos cuartos en su mayoría votaron por Mauricio Macri el año pasado. Si recordamos los resultados electorales, podremos observar que éste obtuvo un cuarto de los votos totales en las PASO y sumó en la segunda vuelta al otro cuarto para alcanzar la mayoría. Ello converge con el 51% de aprobación presidencial de este mes, 3 puntos porcentuales arriba del mes pasado.

En resumen, la proporción de encuestados que aprueban al Presidente podría descomponerse en dos: el núcleo duro del 25%, que lo aprueba y está satisfecho y el cuarto restante que lo aprueba pero que no está satisfecho en muchas áreas de política. De no mejorar en la satisfacción política de este cuarto de la población, se corre el riesgo de retraerse a poco más del núcleo duro. Tiene una ventaja, el 50% que no está satisfecho y no lo aprueba, aún no ha definido un claro liderazgo.
Clarin.com
11 de Octubre de 2016