"Las mujeres cargan con un estigma respecto del nuevo mandato de disfrutar de la soledad”


Alejandro Artopoulos, profesor de la Escuela de Educación de la Universidad, reflexionó en La Nación sobre el alcance y los rasgos de la soledad en el siglo XXI.

Con eje en los llamados “huérfanos del patriarcado”, el académico señaló que “las mujeres cargan con un estigma respecto del nuevo mandato de disfrutar de la soledad. Las chicas de todas las edades se han sobreadaptado a este entorno de hipersocialización fluida. Son los hombres, y en particular los jóvenes, los que más están sufriendo la ausencia de la tribu que les enseñaba el abecé de ser alfa (adolescentes varones y blancos que, tecnología mediante, alimentan discursos de odio y rechazo a la diferencia)”.

Según Artopoulos, “las ciudades creativas son espacios urbanos tolerantes, que habilitan los lugares personales de la expresión y la creatividad. Las ciudades con población LGBT ?nativa', como San Francisco, son ciudades creativas debido a estos cambios culturales que se iniciaron en los años ochenta”.

“Los vínculos más flexibles y fluidos de una modernidad más radical pospatriarcal versus los vínculos comunitarios (pre)modernos ofrecen desapego y libertad a la vez. Este concepto de red social, muy anterior a Facebook, fue descubierto por el sociólogo Mark Granovetter en 1973. Desde esta visión podríamos pensar que la soledad permite una socialización más abierta a la diferencia y una construcción más creativa de la identidad. Las instituciones de la socialización temprana se redujeron en tamaño, se retiraron o se convirtieron en un colectivo de vidas ensambladas. Intentando construir sus identidades en un mundo pospatriarcal, mujeres y hombres encuentran fuentes propias en la buena ?soledad' de los entornos sociales”, concluyó.

La Nación
13 de Marzo de 2017