Gabriel Basaluzzo: Hacia dónde va Apple tras el freno en su crecimiento


David Feliba

Hay una reconocida frase en el mundo de las inversiones que resume con éxito una diferencia que comparten tanto los elefantes de la sabana africana como las grandes empresas que venden productos y servicios alrededor del globo: ninguno de los dos galopa. Desde hace algunos años, Apple se ha dedicado a hacer trizas la máxima período tras período. La compañía más grande del mundo en capitalización de mercado sorteó los obstáculos lógicos del crecimiento e incrementó sus ganancias a un ritmo fenomenal del 30,7% anual en los últimos cinco años y de casi 45% si se toman los últimos diez. Apple ha sido, desde entonces, una compañía "anormal" en un recorrido sin mesetas.

Después de trece años ininterrumpidos de facturación trimestral superadora, la compañía de la manzana reportó para los primeros tres meses de 2016 una caída de 13% en sus ingresos y de 22% en utilidades -por 10.500 millones de dólares- respecto del año previo. Por primera vez, las ventas del célebre iPhone se redujeron a nivel global y el cóctel de números financieros se volvió irresistiblemente escabroso para buena parte de los inversores: el precio de la acción cayó inmediatamente un 6,3% el día después hasta un piso de -13% en las ruedas subsiguientes. Apenas tres meses atrás, entre octubre y diciembre, Apple reportaba el mejor trimestre de ganancias para una compañía pública en la historia corporativa.

Fue la reciente noticia de compra de acciones por parte del magnate financiero Warren Buffett la que propició un cambio relativo en la percepción de la acción y un recupero parcial del vasto terreno cedido en el mes. No obstante, la firma ha erosionado hasta aquí más de 200.000 millones de dólares en capitalización desde su pico de cotización en 2015 y los interrogantes se renuevan.

Hoy, Alphabet, controlante de Google, acecha desde cerca la corona bursátil. ¿Ha saturado Apple el mercado con sus versiones incrementalistas del iPhone? ¿Ha perdido con el nuevo Apple Watch una valiosa oportunidad de sostener el legado de la obra inventiva de Steve Jobs? Con un teléfono que acapara cerca del 65% de las ventas de la compañía y un reloj que aún no se redefine como producto universal, esas son las preguntas que se hace el mercado. ¿Es que Apple empieza a convertirse en una empresa "normal" después de años de gigantismo vertiginoso? ¿Ha dejado de ser la compañía "perfecta" que rompe cada año las ya desorbitadas expectativas de los analistas?

"En las acciones de tecnología, es la innovación la que genera en la proyección de flujos de fondos un componente adicional que está asociado a potenciales nuevos desarrollos de la compañía en el futuro. Los nuevos descubrimientos son un evento que dispara al mercado a buscar un nuevo precio, para arriba o para abajo. Cuando la innovación se desacelera, o no se generan esos productos o bien éstos no tienen suficiente éxito, esto representa un golpe en el flujo de fondos y en el patrimonio de la compañía", dice Gabriel Basaluzzo, director de la Maestría en Finanzas de UdeSA.

Pasaron nueve años desde la llegada del primer iPhone y casi dos desde su última gran actualización: el iPhone 6. En medio, el negocio del iPad se montó, se facturó como nunca y luego se guardó en un gradual y natural decaimiento. En una industria de desenfrenada competición y ciclos de producto estrechados, Apple se las ha ingeniado para sostener e incluso mejorar año a año las ventas de su ítem estrella a través de nuevas versiones. Sólo en 2015, la empresa vendió 231 millones de unidades, una mejora interanual del 37%. Para el segundo semestre de este año, la compañía prevé presentar el iPhone 7.

En el primer trimestre de 2016 las ventas del teléfono mostraron caída: los 51,2 millones de iPhones representaron una baja de 16% en comparación con 2015. La posible saturación en mercados desarrollados preocupa a inversores. ¿No es el celular, después de todo, un bien de consumo?

Si bien la compañía no desglosó números de ventas del Apple Watch, del balance se desprende que no está listo para tomar la posta. En medio del desplome de papeles, el CEO Tim Cook dijo en una entrevista televisiva: "Si uno mira a las cosas que ha hecho Apple, en el principio rara vez los productos se habían percibido en retrospectiva como realmente terminaron siendo. Creo que el reloj será algo como eso también. El iPod es visto como un éxito instantáneo. El iPhone, lo mismo. (En un principio), la gente escribía: "No hay teclado físico, es obvio que nadie lo va a comprar".

Mientras Apple acumula críticas por supuesta carencia de inventiva, su inversión es impactante: este año proyecta un salto de 11.000 a 15.000 millones de dólares. ¿Qué hay detrás de esos números? ¿El célebre automóvil de la manzana, un secreto a voces del que escasean los detalles? Dijo Cook: "Vamos a darte productos sin los cuáles no te imaginas viviendo, pero que ahora simplemente no sabes que necesitas. Ese ha sido siempre el objetivo de Apple". ¿Podrá hacerlo una vez más? Si no, en India y en China cientos de millones aún aguardan su primer iPhone. Y en el mundo, más de 1000 millones de dispositivos esperan servicios. Después de todo, tal vez Apple no pueda seguir galopando, pero, como los elefantes, tiene para correr por largo rato.

Cómo invertir en compañías del exterior

- Comprar Cedears. Son certificados negociados en pesos en la bolsa local, que representan acciones de empresas que cotizan en mercados internacionales.

- Entre otras, se pueden comprar en la plaza local Cedears de Apple, Google, Disney, Starbucks y Citigroup. Una acción de Apple, por ejemplo, equivale a diez Cedears.

- Se debe abrir una cuenta comitente en una sociedad de bolsa y girar fondos desde una cuenta corriente o caja de ahorro.

- Luego, se ordena a la sociedad de bolsa que adquiera los correspondientes certificados de las tenencias, que quedarán entonces depositados en Caja de Valores.

- Si la empresa abona dividendos, éstos se cobran en dólares billete.

- Es importante monitorear la liquidez de cada producto a la hora de invertir.

- En el caso de disponer de fondos en el exterior, el inversor podrá a través de un broker comprar estos instrumentos de manera directa.

La Nación
10 de Junio de 2016