Diego Reynoso: Seguridad, economía y empleo, las políticas oficiales peor evaluadas


La cuarta ola mensual del ISPI, el estudio de opinión pública que elaboramos entre Ipsos y la Universidad de San Andrés, confirma lo que veníamos manejando como hipótesis. Pasados ya 10 meses de gobierno, la satisfacción política e institucional no repunta y va erosionando la aprobación del gobierno, que desde el 72% en enero se contrae al 48% en agosto. Desde luego, el pico se debió al cambio de autoridades que al menos una mitad de la población deseaba. Pero de manera sostenida la gestión fue erosionando la aprobación.

Un indicador de la valoración de la gestión es la satisfacción de los ciudadanos acerca de las instituciones y las políticas públicas. Al respecto, la (in)satisfacción acerca de “como marchan las cosas en el país” se mantiene en un promedio de 4.7 (en la escala del 1 al 10), del mismo modo que la (in)satisfacción con los diferentes poderes del Estado, incluido el Ejecutivo (4.4). En particular, las políticas respecto de las cuales la población está menos satisfecha son seguridad y empleo (3.8) y economía y energía (4.0), mientras turismo (5.1), relaciones exteriores y ciencia y tecnología (5.0) son las que la opinión pública está más satisfecha.

Desde luego, la población se divide en cuanto a sus percepciones: mientras un 25% manifiesta estar satisfecho (aquellos que en la escala asignaron entre 7 y 10 puntos), que contrasta con el 48% de aprobación, un 44% declara estar insatisfecho (aquellos que indicaron entre 1 y 4 puntos), en línea con el 45% que no aprueba al gobierno.

¿Cómo puede armarse este rompecabezas? Hay una mitad de la población que no está satisfecha y que no aprueba al gobierno. Mientras la otra mitad se divide en un cuarto que está satisfecha y aprueba (el núcleo de los votantes de Macri), y un cuarto que aprueba al gobierno, al menos por ahora, pero que comienza a manifestar su insatisfacción. Esta es la proporción que, según nuestros sondeos, viene reduciéndose. Una proporción que, ante los problemas de desempeño, le da el beneficio de la duda al gobierno, pero que comienza a contraerse lentamente. Estos tres grupos valoran de manera diferente las diferentes políticas públicas y varían de región en región. Las bases del apoyo electoral en la campaña se basaron en generar positivamente expectativas, las bases del apoyo electoral al gobierno se basarán en el desempeño. Medir la satisfacción de la opinión pública y conocer los mecanismos que la producen es un termómetro que los gobernantes deben considerar con más cuidado.

Profesor de la Universidad de San Andrés y Director de Ipsos Public Affairs.

Clarin.com
05 de Septiembre de 2016