Karel Steuer

Los negocios de Karel Steuer ya se habían asentado en Praga y extendido a Yugoslavia y Rumania cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Decidió entonces no ceder ante las amenazas que impone una guerra y emigró con su familia a Colombia, donde reinició sus actividades comerciales con éxito. Luego se trasladó a la Argentina, donde reconstruyó su hogar. Junto a un grupo de compatriotas que lo habían ayudado en sus inicios convirtió la tienda Te-Ta de Praga en Casa Tía, la cual para el año 1947 ya se había extendido a cinco países de América Latina. Su propuesta significaba una innovación para el público local, ya que agrupaba en un mismo lugar una serie diversa de artículos esenciales - y de bajo precio- para el hogar.

Karel Steuer reunió en su persona capacidades que son los pilares de un verdadero emprendedor: identificar oportunidades, asumir riesgos y contribuir a la sociedad.

Hoy, su nieto Francisco de Narváez y su familia apoyan el fomento de la creación de empresas y la formación de emprendedores en la Argentina a través de la Cátedra que lleva su nombre y funciona en la Universidad de San Andrés.